LA ELECCION DE LOS ALCALDES DE DAGANZO por Miguel de Cervantes (Edición ilustrada de la SGD)

  

Miguel de Cervantes Saavedra. Atribuido a Juan de Jáuregui cervantesvirtual.com3. Bridgeman Art Library: Objeto 119216, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=676819



1615. Primera edición del Entremés de los Alcaldes de Daganzo, de Miguel de Cervantes. Biblioteca Nacional de España.


Representación en la plaza de Daganzo del entremés de Cervantes La elección de los alcaldes de Daganzo el 26 de junio de 1932


Edición ilustrada realizada por la Sociedad Geográfica de Daganzo

Con el fin de hacer más amena la lectura del entremés y de identificar más fácilmente a los personajes, la Sociedad Geográfica de Daganzo ha realizado esta modesta edición del entremés de Don Miguel de Cervantes. Al final de este artículo se ha habilitado un enlace que permite su descarga en formato PDF.


 

 

 

(Salen el BACHILLER PESUÑA; PEDRO ESTORNUDO, escribano; PANDURO, regidor, y ALONSO ALGARROBA, regidor.) 

PANDURO                 Rellánense, que todo saldrá a cuajo, 

Si es que lo quiere el cielo benditísimo. 

 

ALGARROBA            Mas echémoslo a doce, y no se venda. 

PANDURO                Paz, que no será mucho que salgamos 

                                  Bien del negocio, si lo quiere el cielo. 

ALGARROBA            Que quiera, o que no quiera, es lo que importa. 

 

PANDURO                 ¡Algarroba, la luenga se os deslicia! 

Habrad acomedido y de buen rejo, 

Que no me suenan bien esas palabras: 

«Quiera o no quiera el cielo.» Por San Junco, 

Que, como presomís de resabido, 

Os arrojáis a trochemoche en todo. 

 

ALGARROBA             Cristiano viejo soy a todo ruedo, 

Y creo en Dios a pies jontillas. 

 

BACHILLER                Bueno; 

No hay más que desear. 

 

ALGARROBA             Y sí, por suerte, 

Hablé mal, yo confieso que soy ganso, 

Y doy lo dicho por no dicho. 

 

ESCRIBANO               Basta; 

No quiere Dios, del pecador más malo, 

Sino que viva y se arrepienta.

 

 

  

ALGARROBA              Digo 

 Que vivo y me arrepiento, y que conozco 

 Que el cielo puede hacer lo que él quisiere, 

 Sin que nadie le pueda ir a la mano, 

 Especial cuando llueve. 

 

PANDURO                 De las nubes, 

Algarroba, cae el agua, no del cielo. 

  

ALGARROBA              ¡Cuerpo del mundo! Si es que aquí venimos 

 A reprochar los unos a los otros, 

 Díganmoslo; que a fe que no le falten 

 Reproches a Algarroba a cada paso. 

 

BACHILLER                Redeamus ad remseñor Panduro 

Y señor Algarroba; no se pase 

El tiempo en niñerías escusadas. 

¿Juntámonos aquí para disputas 

Impertinentes? ¡Bravo caso es éste, 

Que siempre que Panduro y Algarroba 

Están juntos, al punto se levantan  

Entre ellos mil borrascas y tormentas 

De mil contraditorias intenciones! 

 

ESCRIBANO               El señor bachiller Pesuña tiene 

Demasiada razón. Véngase al punto, 

Y mírese qué alcaldes nombraremos 

Para el año que viene, que sean tales, 

Que no los pueda calumniar Toledo, 

 

 

 

Sino que los confirme y dé por buenos, 

Pues para esto ha sido nuestra junta. 

 

PANDURO                 De las varas hay cuatro pretensores: 

Juan Berrocal, Francisco de Humillos, 

Miguel Jarrete y Pedro de la Rana; 

Hombres todos de chapa y de caletre, 

Que pueden gobernar, no que a Daganzo, 

Sino a la misma Roma. 

 

ALGARROBA             A Romanillos 

ESCRIBANO               ¿Hay otro apuntamiento? ¡Por San pito, 

Que me salga del corro! 

 

 ALGARROBA            Bien parece 

Que se llama Estornudo el escribano, 

Que así se le encarama y sube el humo. 

Sosiéguese, que yo no diré nada. 

 

PANDURO                 ¿Hallarse han, por ventura, en todo el sorbe? 

ALGARROBA             ¿Qué es sorbe, sorbe-huevos? Orbe diga 

El discreto Panduro, y serle ha sano. 

 

PANDURO                 Digo que en todo el mundo no es posible 

Que se hallen cuatro ingenios como aquestos 

De nuestros pretensores. 

 

ALGARROBA             Por lo menos, 

Yo sé que Berrocal tiene el más lindo distinto.

 

  

 

ESCRIBANO              ¿Para qué? 

ALGARROBA             Para ser sacre 

En esto de mojón y catavinos. 

En mi casa probó los días pasados 

Una tinaja, y dijo que sabía 

El claro vino a palo, a cuero y hierro. 

Acabó la tinaja su camino 

hallóse en el asiento della un palo 

Pequeño, y dél pendía una correa 

De cordobán y una pequeña llave. 

 

ESCRIBANO               ¡Oh rara habilidad! ¡Oh raro ingenio! 

Bien puede gobernar, el que tal sabe, 

A Alanís y a Cazalla, y aun a Esquivias. 

 

ALGARROBA             Miguel Jarrete es águila. 

BACHILLER                ¿En qué modo? 

ALGARROBA             En tirar con un arco de bodoques. 

BACHILLER                ¿Que tan certero es? 

ALGARROBA             Es de manera 

Que, si no fuese porque los más tiros 

Se da en la mano izquierda, no habría pájaro 

En todo este contorno 

 

BACHILLER                ¡Para alcalde, 

Es rara habilidad y necesaria!

 

  

 

ALGARROBA             ¿Qué diré de Francisco de Humillos? 

Un zapato remienda como un sastre. 

Pues, ¿Pedro de la Rana? No hay memoria 

Que a la suya se iguale; en ella tiene 

Del antiguo y famoso perro de Alba 

Todas las coplas, sin que letra falte. 

 

PANDURO                 Éste lleva mi voto. 

ESCRIBANO               Y aun el mío. 

ALGARROBA             A Berrocal me atengo. 

BACHILLER                Yo a ninguno, 

Si es que no dan más pruebas de su ingenio, 

A la jurisprudencia encaminadas. 

 

ALGARROBA             Yo daré un buen remedio, y es aqueste: 

Hagan entrar los cuatro pretendientes, 

Y el señor Bachiller Pesuña puede 

Examinarlos, pues del arte sabe, 

Y, conforme a su ciencia, así veremos 

Quién podrá ser nombrado para el cargo. 

 

ESCRIBANO               ¡Vive Dios, que es rarísima advertencia! 

PANDURO                 Aviso es que podrá servir de arbitrio 

Para su Jamestad; que, como en corte 

Hay potra-médicos, haya potra-alcaldes. 

 

ALGARROBA             Prota, señor Panduro, que no potra.

 

 

  

PANDURO                 Como vos no hay friscal en todo el mundo. 

ALGARROBA             ¡Fiscal, pese a mis males! 

ESCRIBANO               ¡Por Dios santo 

Que es Algarroba impertinente! 

 

ALGARROBA             Digo 

Que, pues se hace examen de barberos, 

De herradores, de sastres, y se hace  

De cirujanos y otras zarandajas, 

También se examinasen para alcaldes; 

Y, al que se hallase suficiente y hábil 

Para tal menester, que se le diese 

Carta de examen, con la cual podría 

El tal examinado remediarse; 

Porque de lata en una blanca caja 

La carta acomodando merecida, 

A tal pueblo podrá llegar el pobre, 

Que le pesen a oro; que hay hogaño 

Carestía de alcaldes de caletre 

En lugares pequeños casi siempre. 

 

BACHILLER                Ello está muy bien dicho y bien pensado. 

Llamen a Berrocal; entre, y veamos 

Dónde llega la raya de su ingenio. 

 

ALGARROBA             Humillos, Rana, Berrocal, Jarrete, 

Los cuatro pretensores, se han entrado.

 

(Entran estos cuatro labradores) 


Ya los tienes presentes. 

 

 

 

BACHILLER                Bien venidos 

Sean vuesas mercedes. 

 

BERROCAL                Bien hallados 

Vuesas mercedes sean. 

 

PANDURO                 Acomódense, 

Que asientos sobran. 

 

HUMILLOS                ¡Siéntome, y me siento! 

JARRETE                    Todos nos sentaremos, Dios loado. 

 RANA                       ¿De qué os sentís, Humillos? 

HUMILLOS                De que vaya 

Tan a la larga nuestro nombramiento. 

¿Hémoslo de comprar a gallipavos, 

 A cántaros de arrope y a abiervadas, 

Y botas de lo añejo tan crecidas, 

Que se arremetan a ser cueros? Díganlo, 

pondráse remedio y diligencia. 

 

BACHILLER                No hay sobornos aquí; todos estamos 

De un común parecer, y es, que el que fuere 

Más hábil para alcalde, ése se tenga 

Por escogido y por llamado. 

 

RANA                          Bueno; 

                                    Yo me contento. 

 

BERROCAL                 Y Yo. 

BACHILLER                Mucho en buen hora.

 

 

 

HUMILLOS                También yo me contento. 

JARRETE                    Dello gusto. 

BACHILLER                Vaya de examen, pues. 

HUMILLOS                De examen venga. 

BACHILLER                ¿Sabéis leer, Humillos? 

HUMILLOS                No, por cierto, 

Ni tal se probará que en mi linaje 

Haya persona tan de poco asiento, 

Que se ponga a aprender esas quimeras, 

Que llevan a los hombres al brasero, 

Y a las mujeres, a la casa llana. 

Leer no sé, mas sé otras cosas tales, 

Que llevan al leer ventajas muchas. 

 

BACHILLER                Y ¿cuáles cosas son? 

HUMILLOS                 Sé de memoria 

Todas cuatro oraciones, y las rezo 

Cada semana cuatro y cinco veces. 

 

RANA                         Y ¿con eso pensáis de ser alcalde? 

HUMILLOS                Con esto, y con ser yo cristiano viejo, 

Me atrevo a ser un senador romano. 

 

BACHILLER                Está muy bien. Jarrete diga agora 

Qué es lo que sabe. 

 

 

 

 

JARRETE                    Yo, señor Pesuña, 

Sé leer, aunque poco; deletreo, 

Y ando en el be-a-ba bien ha tres meses, 

Y en cinco más daré con ello a un cabo; 

Y, además desta ciencia que ya aprendo, 

Sé calzar un arado bravamente. 

Y herrar, casi en tres horas, cuatro pares 

De novillos briosos y cerreros; 

Soy sano de mis miembros, y no tengo 

Sordez ni cataratas, tos ni reumas, 

Y soy cristiano viejo como todos, 

Y tiro con un arco como un Tulio. 

 

ALGARROBA             ¡Raras habilidades para alcalde, 

Necesarias y muchas! 

 

BACHILLER                Adelante. ¿Qué sabe Berrocal? 

BERROCAL                Tengo en la lengua 

Toda mi habilidad, y en la garganta; 

No hay mojón en el mundo que me llegue; 

Sesenta y seis sabores estampados 

Tengo en el paladar, todos vináticos. 

 

ALGARROBA             Y ¿quiere ser alcalde? 

BERROCAL                Y lo requiero; 

Pues cuando estoy armado a lo de Baco, 

Así se me aderezan los sentidos, 

Que me parece a mí que en aquel punto

Podría prestar leyes a Licurgo

 



Y limpiarme con Bártulo.


 

  

PANDURO                 ¡Pasito, 

Que estamos en concejo! 

 

BERROCAL  No soy nada 

Melindroso ni puerco; sólo digo 

Que no se me malogre mi justicia, 

Que echaré el bodegón por la ventana. 

 

BACHILLER  ¿Amenazas aquí? ¡ Por vida mia, 

Mi señor Berrocal, que valen poco! 

¿Qué sabe Pedro Rana? 

 

RANA                          Como Rana, 

Habré de cantar mal; pero, con todo 

Diré mi condición, y no mi ingenio. 

Yo, señores, si acaso fuese alcalde, 

Mi vara no sería tan delgada 

Como las que se usan de ordinario, 

De una encina, o de un roble la haría, 

gruesa de dos dedos, temeroso 

Que no me la encorvase el dulce peso 

De un bolsón de ducados, 

Ni otras dádivas 

O ruegos, o promesas o favores, 

Que pesan como plomo, y no se sienten 

Hasta que os han brumado las costillas 

Del cuerpo y alma; y, junto con aquesto, 

Sería bien criado, y comedido, 

Parte severo, y nada riguroso; 

Nunca deshonraría al miserable, 

Que ante mi le trujesen sus delitos, 

Que suele lastimar una palabra 


 

 

De un juez arrojado, de afrentosa, 

Mucho más que lastima su sentencia, 

Aunque en ella se intime cruel castigo. 

No es bien que el poder quite la crianza, 

Ni que la sumisión de un delincuente, 

Haga al juez soberbio y arrogante. 

 

ALGARROBA             ¡Vive Dios que ha cantado nuestra Rana 

Mucho mejor que un cisne cuando muere.! 

 

PANDURO                 Mil sentencias ha dicho censorinas. 

 

ALGARROBA             De Catón Censorino, bien ha dicho 

El regidor Panduro 

 

PANDURO                 ¡Reprochadme! 

 

ALGARROBA             Su tiempo se vendrá 

 

ESCRIBANO               Nunca acá venga 

 ¡Terrible inclinación es, Algarroba, 

 la vuestra en reprochar!

 

ALGARROBA             ¡No más, so escriba! 

 

ESCRIBANO               ¿Qué escriba, fariseo? 

 

BACHILLER                ¡Por San Pedro, 

que son muy demasiadas demasías estas! 

 

ALGARROBA             Yo me burlaba 

 

ESCRIBANO               Y yo me burlo. 

BACHILLER                Pues no se burlen más, por vida mia. 

ALGARROBA             Quien miente, miente. 

ESCRIBANO               Y quien verdad pronuncia, 

Dice verdad. 

 

ALGARROBA             Verdad. 

ESCRIBANO               Pues punto en boca. 

HUMILLOS                 Esos ofrecimientos que ha hecho Rana, 

Son desde lejos. A fe que si él empuña 

Vara, que él se trueque y sea otro hombre 

Del que ahora parece. 

 

BACHILLER                Está de molde 

Lo que Humillos ha dicho. 

 

HUMILLOS                 Y más añado: 

Que si me dan la vara, verán cómo 

No me mudo, ni trueco, ni me cambio 

 

 

BACHILLER                 Pues veis aquí la vara, y haced cuenta 

 Que sois alcalde ya. 

 

ALGARROBA              ¡Cuerpo del mundo! 

 ¿La vara le dan zurda? 

 

HUMILLOS                 ¿Cómo zurda? 

ALGARROBA             Pues ¿no es zurda esta vara? 

Un sordo o mudo 

Lo podrá echar de ver desde una legua. 

 

HUMILLOS                ¿Cómo, pues, si me dan zurda la vara, 

Quieren que juzgue yo derecho? 

 

ESCRIBANO                El diablo 

Tiene en el cuerpo este Algarroba; ¡miren 

Dónde jamás se han visto varas zurdas!  

(Entra uno.) 

 UNO                           Señores, aquí están unos gitanos 

Con unas gitanillas milagrosas; 

Y, aunque la ocupación se les ha dicho 

En que están sus mercedes, todavía 

Porfían que han de entrar a dar solacio 

A sus mercedes. 

 

 

 

 

BACHILLER                Entren, y veremos 

Si nos podrán servir para la fiesta 

Del Corpus, de quien yo soy mayordomo. 

 

PANDURO                 Entren mucho en buena hora. 

BACHILLER                Entren luego. 

HUMILLOS                Por mí, ya los deseo. 

JARRETE                    Pues yo, ¡pajas! 

RANA                         ¿Ellos no son gitanos? Pues adviertan 

Que no nos hurten las narices. 

 

UNO                            Ellos. 

Sin que los llamen, vienen; ya están dentro. 

 

(Entran los músicos, de gitanos, y dos gitanas bien aderezadas, y al son deste romance, que han de cantar los músicos, ellas dancen)


MÚSICOS                   «Reverencia os hace el cuerpo, 

Regidores de Daganzo, 

Hombres buenos de repente, 

Hombres buenos de pensado; 

De caletre prevenidos 

 

 

 

 

Para proveer los cargos 

Que la ambición solicita 

Entre moros y cristianos. 

Parece que os hizo el cielo, 

El cielo, digo, estrellado, 

Sansones para las letras, 

Y para las fuerzas Bártulos.» 

 

JARRETE                     Todo lo que se canta toca historia. 

HUMILLOS                Ellas y ellos son únicos y ralos. 

ALGARROBA             Algo tiene de espesos. 

BACHILLER                Easufficit. 

MÚSICOS                   «Como se mudan los vientos, 

Como se mudan los ramos, 

Que, desnudos en invierno, 

Se visten en el verano, 

Mudaremos nuestros bailes 

Por puntos, y a cada paso, 

Pues mudarse las mujeres 

No es nuevo ni extraño caso. 

¡ Vivan de Daganzo los regidores, 

Que parecen palmas, puesto que son robles!» 

 

 

 

  

(Bailan.) 

JARRETE                     ¡Brava trova, por Dios! 

HUMILLOS                 Y muy sentida. 

BERROCAL                 Éstas se han de imprimir, para que quede 

Memoria de nosotros en los siglos 

De los siglos. Amén. 

 

BACHILLER                Callen, si pueden. 

 

MÚSICOS                   «Vivan y revivan, 

Y en siglos veloces 

Del tiempo los días 

Pasen con las noches, 

Sin trocar la edad, 

Que treinta años forme, 

Ni tocar las hojas 

De sus alcornoques. 

Los vientos, que anegan 

Si contrarios corren, 

Cual céfiros blandos 

 

 

 

 

En sus mares soplen. 

¡Vivan de Daganzo los regidores, 

Que palmas parecen, puesto que son robles!» 

 

BACHILLER                El estribillo en parte me desplace; 

Pero, con todo, es bueno. 

 

BERROCAL                Ea, callemos. 

MÚSICOS                   «Pisaré yo el polvico, 

A tan menudico, 

Pisaré yo el polvó, 

Atán menudó 

 

PANDURO                 Estos músicos hacen pepitoria 

De su cantar. 

 

HUMILLOS                Son diablos los gitanos. 

MÚSICOS                   «Pisaré yo la tierra 

Por más que esté dura, 

Puesto que me abra en ella 

Amor sepultura, 

Pues ya mi buena ventura 

Amor la pisó 

Atán menudó 

«Pisaré yo lozana 

El más duro suelo, 

Si en él acaso pisas 

El mal que recelo; 

Mi bien se ha pasado en vuelo, 

Y el polvo dejó 

Atán menudó 

 

(Entra UN SOTA SACRISTÁN, muy mal endeliñado) 

 

 

 

SACRISTÁN                Señores regidores, ¡voto a Dico, 

Que es de bellacos tanto pasatiempo! 

¿Así se rige el pueblo, noramala, 

Entre guitarras, bailes y bureos? 

 

BACHILLER                ¡Agarradle, Jarrete! 

JARRETE                    Ya le agarro. 

BACHILLER                Traigan aquí una manta; que, por Cristo, 

Que se ha de mantear este bellaco, 

Necio, desvergonzado e insolente, 

atrevido además. 

 

SACRISTÁN               ¡Oigan, señores! 

ALGARROBA             Volveré con la manta a las volanzas. 

(Éntrase ALGARROBA.)

 

SACRISTÁN               Miren que les intimo que soy présbiter. 

BACHILLER                ¿Tú presbitero, infame? 

SACRISTÁN               Yo presbítero, 

O de prima tonsura, que es lo mismo. 

 

PANDURO                 Agora lo veredes, dijo Agrajes. 

SACRISTÁN               No hay Agrajes aquí. 

BACHILLER                Pues habrá grajos 

Que te piquen la lengua y aun los ojos. 

  

RANA                          Dime desventurado: ¿qué demonio 

Se revistió en tu lengua? ¿Quién te mete 

A ti en reprehender a la justicia?  

¿Has tú de gobemar a la república? 

Métete en tus campanas y en tu oficio. 

Deja a los que gobieman; que ellos saben 

Lo que han de hacer, mejor que no nosotros. 

Si fueren malos, ruega por su enmienda; 

Si buenos, porque Dios no nos los quite. 

 

BACHILLER                Nuestro Rana es un santo y un bendito. 

 

(Vuelve ALGARROBA; trae la manta.) 

ALGARROBA             No ha de quedar por manta. 

BACHILLER                Asgan, pues, todos, 

Sin que queden gitanos ni gitanas. 

¡Arriba, amigos! 

 

 

 

SACRISTÁN               ¡Por Dios, que va de veras! 

¡Vive Dios, si me enojo, que bonito 

Soy yo para estas burlas! ¡Por San Pedro 

Que están descomulgados todos cuantos 

Han tocado los pelos de la manta! 

 

RANA                          Basta, no más; aquí cese el castigo; 

Que el pobre debe estar arrepentido. 

 

SACRISTÁN               Y molido, que es más. 

De aquí adelante 

Me coseré la boca con dos cabos 

De zapatero. 

 

RANA                          Aqueso es lo que importa. 

BACHILLER                Vénganse los gitanos a mi casa, 

Que tengo qué decilles. 

 

GITANO                     Tras ti vamos. 

BACHILLER                Quedarse ha la elección para mañana, 

Y desde luego doy mi voto a Rana. 

 

GITANO                     ¿Cantaremos, señor? 

 

BACHILLER                Lo que quisiéredes. 

 

PANDURO                 No hay quien cante cual nuestra 

Rana canta. 

 

JARRETE                    No solamente canta, sino encanta. 

 

(Éntranse cantando: «Pisaré yo el polvico...»)


Descarga la versión ilustrada por la SGD en el siguiente enlace:

La elección de los Alcaldes de Daganzo (PDF) 




Ilustraciones elaboradas por Mariano Fernández mediante IA


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